El procedimiento incluye varias fases críticas: diagnóstico clínico y radiográfico, acceso a la cámara pulpar, limpieza y conformación del sistema de conductos, desinfección profunda con irrigantes activados, y obturación tridimensional con técnicas térmicas. Todo ello bajo aislamiento absoluto para asegurar un entorno libre de contaminación durante el tratamiento.
Uno de los aspectos fundamentales que caracteriza el trabajo de la doctora Uribe es su enfoque integral y conservador. Su objetivo principal es salvar el diente, restaurando su función y salud, sin necesidad de extracción. Una vez finalizada la endodoncia, se indica una restauración definitiva, como una corona o incrustación, que protege al molar y evita fracturas futuras.
El éxito clínico del tratamiento depende tanto de la técnica como de un diagnóstico acertado, y en ambos aspectos la doctora Melany Uribe destaca como referente. Su atención personalizada y meticulosa ha devuelto la salud bucal a cientos de pacientes que, gracias a este procedimiento, han podido conservar sus molares por muchos años más.